A mis amigos
A mis amigos no los nombro siempre,
pero los llevo.
Están en la forma en que resisto,
en la manera en que no me rindo del todo.
No fueron multitud
ni estuvieron en todas las fotos,
pero supieron quedarse
cuando el ruido ya no servía de nada.
Algunos siguen cerca,
otros son recuerdo que no duele,
y unos más caminan conmigo
aunque ya no crucemos palabras.
La amistad verdadera
no exige presencia constante:
basta con saber
que, si todo se cae,
hay alguien que entendería el silencio.
Eso basta.
Y eso agradezco.
Trovador del Alba