ECO EN OTRO CORAZON
Vivir acompañado,
es escuchar el murmullo del tiempo
en el vaivén de una respiración ajena,
es saber que los silencios tienen sentido
cuando se comparten en calma.
Es despertar con un "buenos días"
que no necesita ser dicho,
porque está en el café que espera
y en la tibieza de una mirada
que aprende a leerte sin palabras.
Vivir acompañado
es aprender a caminar lento,
al ritmo de un corazón que tropieza
pero nunca deja de latir junto al tuyo,
es encontrar en la mano que te sostiene
una brújula que siempre apunta al hogar.
Es mirar juntos un atardecer
y entender que no importa si el sol se oculta,
porque la luz que buscas
ya la llevas al lado.
Es reír de tonterías,
inventar excusas para quedarse,
y descubrir que incluso la soledad
puede hacerse amiga,
cuando hay alguien
que la disuelve con una sonrisa.
Es saber que el amor no grita,
susurra en los gestos,
en el "abrígate, hace frío,"
que en realidad dice
"quiero cuidarte, siempre."
Vivir acompañado
es descubrir que el alma
siempre puede encontrar eco
en otro corazón,
y que juntos,
aunque el tiempo sea corto,
la eternidad cabe
en un instante compartido.
Trovador del Alva1 (24/11/2024)
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