“Entre
Fosas y Esperanzas”
Nos lo dijeron: el
grito que nunca debimos ignorar
En México, las voces que
advierten no deberían perderse en el viento. Desde aquel histórico encuentro en
el Castillo de Chapultepec hasta la desgarradora carta de María Elena en 2015,
el clamor de las madres de desaparecidos ha sido un grito de alerta que la
sociedad —con dolorosa ingenuidad— prefirió ignorar. Hoy, ante más de 124 000
ausencias registradas, recuperamos ese grito para recordarnos que la
indiferencia también mata.
Nos lo dijeron
Nos lo dijeron—
las voces quebradas de madres
con manos abiertas al vacío,
susurrando en los pasillos de la
historia
que la muerte avanza a paso lento,
que el silencio alimenta el olvido.
Nos lo dijeron—
cuando el Castillo de Chapultepec
tembló
bajo la voz de María Elena,
cuando su grito atravesó el poder
como un disparo de verdad:
“Nos están matando lentamente”.
Nos lo dijeron—
en cada nombre borrado de un
registro,
en cada calle que engulle promesas,
en cada lágrima que la sociedad
decidió ignorar creyendo
que nunca le tocaría a su puerta.
Nos lo dijeron—
y aun así seguimos ciegos, sordos,
tejiendo un manto de indiferencia
sobre más de 124 000 ausencias
que gritan justicia
desde el hueco de la memoria.
Hoy el poema es un puño levantado:
¡Despierten!
Porque el olvido es cómplice
y nadie —nadie—
es intocable.
Trovador del Alba (marzo 2025)
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