🐾 El Último Deseo de
Kaiser
Para un guerrero joven que partió sin aviso, pero no sin amor.
No supo lo que pasaba.
Solo supo que algo dentro se apagaba
más rápido de lo que tú, Rafa, podías entender.
No hubo tiempo para viejos rituales.
No hubo canas, ni achaques…
solo una ausencia inesperada que dejó un eco de ladrido en la memoria.
Pero, aun así, en medio de ese desconcierto,
te buscó con la mirada.
Porque tú eras su manada.
Su misión.
Su casa.
Con esos ojos leales que tantas veces te siguieron sin
dudar,
te preguntó, sin palabras,
si ibas a quedarte.
Y tú, aunque el corazón se te rompía, te quedaste.
No podías regalarle más años…
pero sí podías regalarle el consuelo de tu voz,
el peso de tu mano sobre el lomo,
y la certeza de que no se iría solo.
Ese fue su último deseo.
No un milagro.
No una segunda oportunidad.
Solo eso: que estuvieras.
Y tú estuviste, aunque doliera más que cualquier despedida.
Porque así son los valientes:
se quedan para que quien parte no tenga miedo.
Kaiser se fue sabiendo que seguías ahí.
Y aunque la vida fue corta,
el amor no lo fue.
Trovador del Alba

No hay comentarios.:
Publicar un comentario