“Entre Fosas y Esperanzas”
Este poema surge como una respuesta dolorosa y urgente al
lema presidencial “abrazos, no balazos” —la estrategia de seguridad
impulsada por Andrés Manuel López Obrador durante su sexenio (2018‑2024)— que prometía resolver
la violencia mediante la reconciliación en lugar
de la confrontación armada. Sin embargo, en lugar
de paz y protección, miles de familias mexicanas
recibieron el frío de la muerte y la impunidad:
fosas clandestinas llenas de cuerpos, comunidades fragmentadas y un paisaje
marcado por cenizas que simbolizan tanto la pérdida de vidas como el fracaso de
una política que apostó al diálogo con los narcoterroristas, pero terminó
dejando tras de sí sólo ruinas y promesas quebradas.
Entre el viento que arrastra memorias
y el silencio que pesa como plomo,
alzamos nuestros brazos
bajo el lema de “abrazos, no balazos”,
con la ternura de quien ofrece refugio.
Les dimos abrazos —
piel contra piel, latidos compartidos —
como si el mundo pudiera sostenerse
en la fe de un gobierno que hablaba de paz.
Pero en el eco de sus promesas
brotó la frialdad de la nada:
los narcoterroristas respondieron
con fosas clandestinas y cuerpos sin nombre,
dejando tras de sí un rastro de humo,
el polvo gris de lo que fuimos.
Y ahora caminamos
entre fosas y esperanzas,
con las manos vacías
y el corazón cubierto de cenizas.
Trovador del Alba (marzo 2025)
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