“Entre Fosas y Esperanzas”
Vida antes que cenizas
Este poema nace desde la voz de una madre buscadora —una
mujer que ha recorrido caminos de polvo y dolor en busca de su hijo
desaparecido— ante la terrible disyuntiva que impone el crimen organizado: la
muerte ignominiosa convertida en cenizas, o la sobrevivencia marcada por el
fuego y el trauma. En un contexto donde las estrategias de “abrazos, no
balazos” y frases como “amor con amor se paga” se convierten en promesas rotas
frente al horror de fosas clandestinas y campos de exterminio, esta pieza reivindica
una verdad elemental: la vida, por más quebrada que sea, siempre vale más que
cualquier forma de olvido. Es un canto urgente a la esperanza y la justicia, un
testimonio poético de la insistencia de las madres que se niegan a aceptar que
sus hijos sean reducidos a cenizas.
Madre que araña la tierra con sus manos
buscando latidos donde sólo hubo silencio,
rechaza la promesa hueca de “amor con amor”
cuando la muerte viste de humo y despojos.
Prefiere el cuerpo marcado por el fuego
—cicatriz que grita que aún respira—
a la certeza mortaja de cenizas
que no dejan voz ni nombre.
Porque en la sombra de sus ojos vivos
vive el eco de un abrazo pendiente,
la urgencia de un “mamá” entre susurros
que el viento no pudo arrasar.
La vida, por más quebrada que venga,
es semilla de memoria y justicia;
las cenizas, la tumba sellada
donde se pierde toda esperanza.
Madre buscadora: en su fe insistente
alumbra el camino de regreso,
sabe que un corazón herido late
más fuerte que el silencio de la muerte.
Trovador del Alba (marzo 2025)

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