Algún día
Algún día
no seremos urgencia,
ni pendiente,
ni voz en el teléfono de alguien más.
Seremos apenas un nombre
que alguien intenta recordar
sin estar seguro.
Tal vez una foto
guardada en un cajón
que ya nadie abre.
O quizá ni eso.
Porque el olvido
no llega de golpe.
Llega despacio,
como quien apaga una casa
habitación por habitación.
Y un día, sin aviso,
nadie vuelve a encender la luz.
Entonces uno entiende
—demasiado tarde—
que lo importante nunca fue quedarse,
sino haber sido presencia
en la vida de alguien.
Haber tocado.
Haber sostenido.
Haber amado.
Porque si algo sobrevive al olvido,
no es el nombre.
Es lo que hicimos sentir.
Trovador del Alba
No hay comentarios.:
Publicar un comentario